“Pamela” se degradó a depresión tropical después de tocar tierra como un huracán en la costa oeste de México, pero seguía provocando lluvias en varios estados donde dejó árboles caídos, comercios dañados y calles inundadas.
Aunque el ciclón, que se formó el fin de semana en aguas del océano Pacífico, disminuyó su intensidad, sus bandas nubosas en interacción con un frente frío provocaban fuertes precipitaciones en Durango, Nayarit, Sinaloa y Coahuila, informó la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México.
El impacto de “Pamela”, como huracán de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, se produjo temprano en las inmediaciones del municipio San Ignacio, en Sinaloa.
Autoridades reportaron cortes en el suministro de energía eléctrica en la región, mientras que en el puerto turístico Mazatlán empleados del servicio público liberaban avenidas de árboles caídos, además de piedras y escombros que fueron arrastrados por el agua.
“Pamela” se ubicaba la tarde del miércoles a 415 kilómetros al noreste de Mazatlán, de acuerdo con un reporte del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), y presentaba vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora (km/h), cuando habían alcanzado hasta 130 km/h antes de tocar tierra.
Restablece CFE el suministro eléctrico al 57% de usuarios afectados por “Pamela”
En tanto, la CFE informó que ya restableció el suministro de la energía eléctrica al 57% de los 195 mil 990 usuarios que resultaron afectados.